viernes, 20 de junio de 2014

¡Despedida y final del blog!

Dado que el curso académico 2013-2014 está a punto de finalizar y con ello este pequeño proyecto de la asignatura de "Habilidades de la Comunicación" , voy a terminar despidiéndome de aquellos que hayáis ido leyendo mis publicaciones a lo largo de este último trimestre.

Ha sido un placer compartir con vosotros parte de los conocimientos adquiridos en esta asignatura, puesto que al hacerlo de esta forma, yo misma también he aprendido muchas cosas: 
  • He aprendido cómo redactar curriculums.
  • He aprendido a mandar correos electrónicos de manera correcta.
  • He aprendido a creas presentaciones eficaces.
  • He aprendido cómo dirigir reuniones de forma efectiva.
  • He aprendido a trabajar en equipo.
  • He aprendido a controlar mejor mis nervios en las presentaciones orales.


Éstos son, entre otras muchas cosas, los conocimientos que he extraído de esta asignatura y del mismo modo que me han servido a mí, espero que también os hayan servido de ayuda en algún momento.


Un placer haber compartido esta experiencia con vosotros.
¡HASTA OTRA!


Fuente: www.tdahgc.org.es




lunes, 16 de junio de 2014

La importancia de la asertividad

Estando este blog orientado a la asignatura de "Habilidades de la comunicación" , me gustaría dedicar una entrada entera a la importancia de la asertividad, que para quien no esté familiarizado con la palabra, se trata de una conducta que se encuentra entre la agresividad y la pasividad. 

¿Qué quiero decir con todo esto?

Que cuando alguien nos hace un comentario desafortunado, o nos habla con un tono irrespetuoso, o si bien, por alguna razón nos molestan y debemos contestarles, tenemos que hacerlo de forma asertiva: relajados, sin atacar pero tampoco respondiendo pasivamente.

¿Por qué es importante ser asertivo?

Por que de no serlo, no obtendremos los resultados que queremos conseguir con la conversación. Os voy a poner dos ejemplos de distintos casos para que lo veáis más claro.

  • Una señora se nos cuela en la cola para la renovación del DNI.
Fuente: www.panorama.com

Todos hemos pasado por una situación similar y como se puede ver en la viñeta podemos observar dos conductas totalmente opuestas: la pasiva y la agresiva.

Sin embargo con ninguna de las dos logramos que la señora vuelva a su lugar.

Lo adecuado sería, hacerla saber que se ha colado, decirla que nosotros llevamos tanto o más tiempo que ella esperando y que por favor, se vuelva a su sitio si es tan amable.

Al hacerla ver lo que sentimos, probablemente recapacite y se vuelva a su lugar, con lo que lograremos nuestro objetivo: recuperar nuestra posición.

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  • Alguien nos hace una critica no-constructiva sobre nuestro trabajo.
Fuente: www.naturistaalfonso.com

Hay veces en las que la gente en vez de hacer críticas constructivas simplemente tratan de echar a pique lo que uno ha hecho. Sin embargo a esas críticas no constructivas se les puede dar la vuelta si somos asertivos.

Si atacamos a quien nos ha criticado con otra crítica no lograremos nada. Si simplemente asentimos a lo que nos han dicho y pasamos de ellos tampoco conseguiremos nada.

Lo que debemos hacer es intentar llevarlos a nuestro terreno. Si simplemente nos dicen "es que tu trabajo me parece una basura", no debemos quedarnos callados. Le preguntaríamos "por qué" le ha parecido eso y así tratar de encaminarlo de modo que nos diga en qué aspectos podemos mejorar. 

De esta manera habremos logrado que la crítica no-constructiva se convierta en constructiva.

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Fuente: www.avanceconsciente.com

En definitiva, recordar cuál es el objetivo que queremos lograr, tratar de encaminar la conversación de forma asertiva para lograr los resultados que esperamos y por encima de todo:

RECORDAD VUESTROS DERECHOS ASÍ COMO LOS DE LOS DEMÁS




jueves, 12 de junio de 2014

Mi primera toma de contacto con un micrófono

Ayer, día 11 de junio del 2014, varios grupos de diversas carreras y cursos, nos reunimos en el auditorio del edificio A de la Universidad Europea de Madrid para exponer los proyectos en los que llevamos trabajando día y noche este último trimestre.

Una experiencia nueva para mí, puesto que nunca me había puesto a hablar en frente de tanta gente en un auditorio,detrás de un atril iluminada por los focos, captando la atención de todos los asistentes. De modo que me ha parecido importante a la vez que valioso compartir esta experiencia con vosotros, porque aunque yo hasta ahora me haya ceñido a dar consejos para hablar en público y exponer de forma satisfactoria, al llevarlo a la práctica no me ha resultado tan sencillo.


Fuente: www.dealershipexperts.com









Intenté beber agua, cerrar los ojos y pensar en cosas agradables, hacer lo posible y lo imposible para relajarme, pero no pude evitar tener esos nervios del principio. Me temblaban las manos, las piernas e incluso la voz. Ninguno de los consejos que yo misma había dado con anterioridad en este mismo blog me estaban sirviendo en aquel preciso momento. 

Aunque sí hubo una cosa que me relajó totalmente y es lo que venía a contar. Lo que hizo que me tranquilizara fue uno de los oyentes que se encontraban allí en segunda fila. No hizo nada del otro mundo, la verdad, pero parecía tan interesado en el tema que yo estaba exponiendo, haciéndome sentir que lo que yo contaba era valioso para él que, sin quererlo, me hizo sentir muy segura.

Me olvidé del resto de los oyentes e hice como si se lo explicara a ese chico, haciendo que desaparecieran todos mis nervios. No sé si él se habría dado cuenta, pero tengo mucho que agradecerle. 

A lo que voy con todo esto es que, cuando presenciemos una presentación de alguien que no está acostumbrado a dar charlas, hagamos el esfuerzo de escucharlo y mostrar interés, porque eso hará que se sienta mejor y aunque no lo creamos, lo haremos sentir mucho más seguro de sí mismo.

DAD SIEMPRE A LOS DEMÁS LO QUE VOSOTROS QUERÁIS RECIBIR DE ELLOS




domingo, 8 de junio de 2014

Pautas para llevar a cabo una reunión eficaz

En muchas ocasiones, cuando nos convocan para una reunión, solemos salir de las mismas con la sensación de que ha sido una pérdida tanto de tiempo como de recursos.

Esto se debe a que muchas de las reuniones no se manejan adecuadamente, por lo que me voy a atrever a dar unas cuantas pautas a seguir para hacer que las reuniones en adelante resulten más eficaces.


Fuente: www.konftel.com

  • En primer lugar, hay que definir los objetivos de la reunión. Es imprescindible saber de antemano cuáles van a ser los temas a tratar para así, durante la reunión, no desviarnos del tema y enfocarnos únicamente en el problema que se plantea. 

  • En segundo lugar, convocar exclusivamente a las personas adecuadas. Muchas veces se comete el error de invitar a la reunión a todo aquel que está relacionado con el tema, pero la gran mayoría sólo acude de oyente. Lo que se pretende con una reunión es recopilar ideas, por lo tanto todos aquellos que no tengan nada que aportar se consideran prescindibles. Lo ideal es convocar al mínimo número necesario, para que la reunión sea rápida y productiva.

  • Durante la reunión, es imprescindible también respetar el turno de palabra de los asistentes. Hay que recordar que el objetivo de las reuniones no es crear un debate, sino con las ideas que cada miembro pueda aportar, encontrar soluciones conjuntas. Es por eso que hay que respetar las opiniones de todos los integrantes, manteniendo un tono calmado y sin promover agresividad ni posiciones a la defensiva.

  • Sobre la duración de las mismas, no sobrepasar la hora u hora y media. Si se extiende demasiado, los integrantes tiende a desconectar y dejan de ser tan eficaces. Por lo tanto, si la reunión puede incluso ser más corta de lo prevista, mucho mejor para todos.

  • Y para finalizar, redactar siempre un acta de reuniones. Se escribe con el objetivo de saber si todos los allí reunidos se han quedado con los conceptos más importantes allí tratados, así como para tener constancia de los acuerdos definidos. De esta manera, al finalizar la reunión, se puede distribuir entre el resto de los empleados que puedan estar interesados en el tema y tener, de alguna manera, a todo el personal al corriente de los acuerdos tomados.