jueves, 12 de junio de 2014

Mi primera toma de contacto con un micrófono

Ayer, día 11 de junio del 2014, varios grupos de diversas carreras y cursos, nos reunimos en el auditorio del edificio A de la Universidad Europea de Madrid para exponer los proyectos en los que llevamos trabajando día y noche este último trimestre.

Una experiencia nueva para mí, puesto que nunca me había puesto a hablar en frente de tanta gente en un auditorio,detrás de un atril iluminada por los focos, captando la atención de todos los asistentes. De modo que me ha parecido importante a la vez que valioso compartir esta experiencia con vosotros, porque aunque yo hasta ahora me haya ceñido a dar consejos para hablar en público y exponer de forma satisfactoria, al llevarlo a la práctica no me ha resultado tan sencillo.


Fuente: www.dealershipexperts.com









Intenté beber agua, cerrar los ojos y pensar en cosas agradables, hacer lo posible y lo imposible para relajarme, pero no pude evitar tener esos nervios del principio. Me temblaban las manos, las piernas e incluso la voz. Ninguno de los consejos que yo misma había dado con anterioridad en este mismo blog me estaban sirviendo en aquel preciso momento. 

Aunque sí hubo una cosa que me relajó totalmente y es lo que venía a contar. Lo que hizo que me tranquilizara fue uno de los oyentes que se encontraban allí en segunda fila. No hizo nada del otro mundo, la verdad, pero parecía tan interesado en el tema que yo estaba exponiendo, haciéndome sentir que lo que yo contaba era valioso para él que, sin quererlo, me hizo sentir muy segura.

Me olvidé del resto de los oyentes e hice como si se lo explicara a ese chico, haciendo que desaparecieran todos mis nervios. No sé si él se habría dado cuenta, pero tengo mucho que agradecerle. 

A lo que voy con todo esto es que, cuando presenciemos una presentación de alguien que no está acostumbrado a dar charlas, hagamos el esfuerzo de escucharlo y mostrar interés, porque eso hará que se sienta mejor y aunque no lo creamos, lo haremos sentir mucho más seguro de sí mismo.

DAD SIEMPRE A LOS DEMÁS LO QUE VOSOTROS QUERÁIS RECIBIR DE ELLOS




No hay comentarios:

Publicar un comentario